#FútbolUniversitario #De10 DE 10 CON MATÍAS IRAZÁBAL

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  • Edad
  • UbicaciónMontevideo
  • Numero de camiseta6
  • Debut

Nos tomamos un momento para conversar con el capitán de la Primera de Seminario, bastión histórico que sigue aportando dentro y fuera de la cancha.
Nombre: Matías Irazábal Dabezies
Edad: 37 años
Año de debut: 1997

1- ¿Primer partido en Seminario? ¿Qué recordas?
Comienzo a jugar en Seminario en 1997, en la categoría sub 20 que formamos con muchos compañeros de generación del Colegio. En esa categoría el debut fue en cancha de Santa Rita, creo que contra El Pozo, y ganamos 1 a 0 con gol de Rafael Trucco.
Ese año también fue mi primer partido en la mayor ya que algunos “juveniles” éramos citados para engrosar el plantel de primera. Recuerdo que el partido se jugó en las canchas que están al costado del aeropuerto, que entré en el segundo tiempo y que ganamos por 2 o 3 goles. Lo más destacado de ese partido fue un gol desde casi mitad de cancha que hizo Miguel Perrier y que pasados los años casi nadie recordaba, salvo yo (y el autor del gol, claro), por haber sido el día de mi debut.

2- ¿Qué preferís? ¿Un gol o un despeje?
Por poco margen te diría que prefiero un gol, aunque los defensas sabemos que un buen despeje o un cierre para evitar un gol contrario siempre tiene un sabor especial (seguramente porque es algo que hacemos bastante más a menudo que un gol y con algo tenemos que conformarnos). Igualmente aclaro que lo que más disfruto dentro de una cancha es esa sensación en que te das cuenta que la defensa está tan bien parada, tan compacta, que por más que los rivales intenten atacar por un lado, por otro, por arriba o por abajo no van a poder entrar de ninguna manera.

3- ¿Un compañero?
Tomando todo el periodo, desde mi comienzo hasta hoy, nombro a Diego Damonte (el Manza). Primero y principal por ser uno de mis grandes amigos; también porque de los compañeros de generación que integramos esa sub 20 en 1997 fue con el que seguí jugando por más tiempo (hasta 2015, cuando el pasó a jugar en la pre-senior); y por último porque siempre tuvimos una conexión especial dentro de la cancha, ya que la mayoría de mis goles (que no son tantos, pero algunos he hecho) han sido de cabeza y con centros suyos.

4- ¿Un momento?
Seguramente el momento más lindo hasta ahora haya sido el partido del ascenso en 2010. Era la última fecha del campeonato y teníamos que ganar para asegurar el ascenso (si perdíamos quedábamos sin chance). Fue un partido emocionante y muy cambiante, ya que empezamos perdiendo, lo dimos vuelta, luego nos empataron y sobre el final hicimos 2 goles para asegurar la victoria. Hubo un gran festejo en la cancha (el querido Loyola), con muchos familiares e hinchas que se habían acercado a alentar y que luego siguió en lo de Diego Riva Zucchelli (nuestro golero en ese entonces), con un gran asado (piscina incluída) hasta casi entrada la noche.

5- ¿Qué te genera mirar a tu costado y llevarle 20 años a tu compañero de zaga?
La verdad es algo raro pensarlo, porque algunos de los actuales compañeros no habían nacido o eran muy chicos cuando yo ya estaba jugando, lo cual suele ser motivo de merecidas bromas. Por un lado me hace acordar a mi cuando tenía 17, 18 años y estaba empezando a jugar, pero también me da por preguntarme qué pensarán ellos al jugar con un “veterano” casi 20 años mayor. De todas formas, al momento de jugar, de disputar los partidos, no pienso en esa diferencia de edad. Los más chicos, los del medio y los más grandes somos todos integrantes de un mismo plantel y cualquier diferencia queda de lado en ese momento.

6- ¿Cómo imaginás a Seminario en el futuro y en qué lugar te ves?
Al Club lo veo creciendo cada vez más, como viene haciendo desde su fundación. En la parte de futbol es claro que año a año se va nutriendo de más y mejores jugadores. Para esto es fundamental seguir compitiendo en todas las categorías, sobre todo en las de los más chicos, generando sentido de pertenencia al club y ganas de defender la camiseta. Con respecto a las otras disciplinas, da gusto ver cómo se han ido sumando muchos deportes, ya sea a nivel más competitivo o más social, pero siempre con las ganas de pasar un rato divertido, competir sanamente y disfrutar del deporte. De seguir así estoy seguro que en algunos años el Club Seminario va a estar posicionado entre los mejores y más destacados clubes en los diferentes niveles y disciplinas en que compita.
En cuanto a mi lugar en el futuro, me veo conectado al club, seguramente jugando al futbol en pre-senior o la categoría que corresponda y cuando el físico ya no de más sin dudas intentaré seguir vinculado de una u otra forma.

7- ¿Cómo tomás tu rol actual de capitán y qué significa para vos?
Por un lado me representa una gran alegría y aunque lo tomo de forma bastante relajada, soy consciente que implica una responsabilidad extra. Al momento de competir, por ser de alguna forma el representante del equipo ante jueces y rivales, y en cualquier otra actividad fuera de la competencia (practicas, reuniones, asados, etc), lo tomo como forma de contribuir (junto al cuerpo técnico) a llevar a cabo los lineamientos y actividades que se planteen.
En ese sentido nunca fui de hablar mucho o arengar permanentemente al resto, pero siempre intento dar ejemplo de cómo debemos comportarnos y afrontar nuestras responsabilidades a la hora de entrenar, competir o representar al club.

8- ¿Qué te motiva a seguir madrugando cada domingo para ponerte la Bordó?
En primer lugar las muchas ganas que aun tengo de seguir jugando al fútbol de forma competitiva, representando a Seminario. Además se ha formado un muy lindo plantel, bien balanceado y con buenas perspectivas, que esperemos pueda lograr buenos resultados.
Por último seguir disfrutando de todo lo extra-futbolístico que implica ser parte de un equipo y que tiene para mí la misma o más importancia que los partidos o prácticas. Me refiero fundamentalmente a compartir un refresco o una cerveza luego de los partidos, recordando las distintas jugadas del match, y a los indispensables asados (generalmente bien regados), donde a través de las clásicas bromas o recordando diferentes anécdotas, se va fortaleciendo la integración y el espíritu de grupo, tan importantes en toda actividad colectiva.

9- ¿Qué sentiste al volver a jugar en el renovado campo de juego del Cupra?
La verdad que fue una gran alegría volver a jugar en el renovado Cupra. El cambio es tan notorio que al principio hasta nos costó acostumbrarnos a que la pelota ruede en lugar de ir dando saltos y ni hablar de tirarte al piso y no levantarte con la pierna toda raspada. Estoy seguro que el buen estado de la cancha va a producir un cambio importante en la forma de jugar y los buenos resultados que iremos obteniendo, además de generar un mayor sentido de pertenencia con nuestro campo de deportes.

10- Definí al Club en una frase
El mejor lugar para disfrutar del deporte, fomentar la amistad y seguir conectados con la “familia Seminarista”.